Más de 120 días un conflicto que separó aguas entre los defensores de las retenciones del campo y quienes apoyaban al campo.
Muchos argentinos aprendimos muchas cosas en estos días sobre el campo y las necesidades de este gran sector que sigue, como históricamente lo hizo, siendo parte importante en la economía argentina.
Es evidente como un factor externo como lo fue la suba de la soja desató todos los alambres y tornillos flojos que posee el país que prácticamente funciona solo como un sistema, a veces parecería que es casi de casualidad.
La mala información y comunicación por parte del Gobierno generó dos bandos, casi una batalla la cual jamás debería haber existido como tal, pero así fue materializada y los medios se llenaron las panzas de todo esto. Mejor, así se demuestra que el pueblo está vivo y que no importa que no esté en capital federal. Además así le quitan un poco de protagonismo y estupidez generalizadora de la televisión argentina con sus bailando x una teta al aire.
Por suerte la polémica ley 125 fue derogada y ahora el país respira otro aire. Pero no significa que haya terminado todo. Este es el comienzo de sentarse a pensar y a hablar con los diferentes sectores agropecuarios y armar un conjunto de medidas que se acomoden al tamaño de cada productor y de cada sector. Como debería haber sido desde un principio.
Lamentablemente muchas medidas del gobierno parece que quedaron afectadas a la idea de "el Poder ejecutivo tiene la razón total y debe ser aprobado todo lo que dice" como si de un decreto se tratase.
Hoy quedó la sensación de que algunas cosas, lamentablemente muy discutidas y peleadas por el pueblo, pueden tener una voz más justa al pasar por las puertas del Congreso de la Nación. Al menos se volvió a pensar en legitimidad y patriotismo en estos aires de tiranía que venía sufriendo el país.
¿Habrán entendido el mensaje quienes están al mando?
Lo importante es que nosotros lo hayamos entendido y que también hayamos aprendimos algo con todo este conflicto.
Gonzalo Sáenz
Buenos Aires, Julio 2008
Espacio para soltar mis escritos personales tanto literales como opiniones y pensamientos sin ningún tipo de censura.
viernes, julio 18, 2008
Two sides
domingo, julio 13, 2008
Don't give up
Si tenés el honor de ser su señor pasajero... Ariel dice que nunca abandones tus sueños. Creele.
Un CD mal grabado tiene su número de interno, el 468.
Dos fotos de sus hijos Macarena, Facu y Morena para que siempre lo acompañen.
Una calco de Quilmes Rock 2004 me dice que es un tipo del palo. Que por ahí ve tanto la realidad como vos y yo, pero que le busca una filosofía optimista, lo dice su frase. Por más utópicos que sean esos sueños... nunca los abandones. Te lo digo yo también
Ariel se acuesta temprano porque comienza su turno muy temprano. Tiene que llevar mucha gente a sus trabajos como a mi.
Ojalá me tome otra vez su colectivo. Me contagia su optimismo.
Ariel es chofer del 130.
Una parada antes de mi destino nos pidió a todos que nos pasáramos al siguiente colectivo porque este "se queda en cualquier momento".
miércoles, junio 18, 2008
¿a qué juegan con nosotros?
¿a qué juegan con nosotros?, originalmente cargada por gonzalo_ar.
Me cansan, todos ellos y nosotros, por ser partes del todo mal construído por algunos y no reparado por todos.
No importan los nombres. Una cuestión global nos destapó la cacerola de una Argentina a medias, llena de parches. De una sociedad cada vez más fragmentada y unida para pelear contra otra.
Ni amor, ni inteligencia, ni sentido común. Poder, actuar mal y dando mala información no nos llevó a nada positivo... ¿o si?
¿No será tiempo de abrir los ojos y pensar mirando un horizonte en el que vamos a tener que convivir todos de la mejor manera?
...
¿Queda realmente esperanza?
...
hola?
..
.
martes, mayo 27, 2008
missing
Cómo será que nos acostumbramos a caminar en suelo firme y con zapatos que cuando camino descalzo por la playa cada paso me da una feliz paz, como esa sensación de sacarme los zapatos en una plaza y pisar el verde pasto.
Extraño bordear espuma y olas mientras el reflejo del sol lo convierte todo en un camino de oro donde no hay apuro, no hay fin ni metas, solo el camino.
Amo esos momentos donde se siente cómo la conexión con la naturaleza, al dejarla entrar, vuelve a nosotros.
De DF a la Ciudad de Buenos Aires, estos días fríos y nublados de la temporalidad de este escrito, me hacen extrañarte mar.
domingo, mayo 11, 2008
connected
No matter where...
Es tarde, corro las cortinas para ver la ciudad, wireless falla un poco, pero me deja escribir un poco y ver lo que fue de esta semana en fotos que no son las de mi memoria solamente.
Por lo general se ven millones de luces y ninguna estrella, pero esta noche oscura muestra un par. El resto de las luces son solamente de la tierra.
Disfruto de esa paz y de la música en la soledad de la noche mientras leo y veo lo que mis amigos, virtuales y reales, hacen en su lado del mundo.
Solo extraño la presencia real de ellos y los buenos momentos que invitamos a pasar en nuestros instantes.
Pienso hoy en el tiempo que pasa, en lo que queda y su mella en nuestras vidas. En lo que hacemos con el y en el cuidado que hay que tener de no ir por el camino que te lleva al desvío incorrecto.
Creo que vengo a caer en este pensamiento recurrente más de la cuenta. Me relajo. Pasan los minutos, es mi tiempo que no es mio ni de nadie. Es mi recuerdo y si no estuviese, acá quedó grabado.
Me conecto con ellos.
DF, México, 7 de mayo de 2008
jueves, marzo 31, 2005
Prefacio y Preludio de tiempo
Este es casi mi primer blog. Mi intención es publicar lo que vaya creando, lo que tenga ganas de escribir, por lo que espero tratar de cumplir con no abandonarlo mucho tiempo.
Por una cuestión de tiempos obviamente, voy a subir un texto que escribí hace poco, espero lo disfrutes.
Preludio de tiempo
Buenos Aires, 2005-02-13
Entonces me senté descalzo sintiendo el pasto que había disfrutando de la sombra del sol de un día de verano. Una tranquera dividía un lindo espacio verde muy cuidado. Demasiado pacifico como para que no hubiese nadie tirado disfrutando de eso. De fondo se mezclaba el susurro alborotado de la gente que también como yo, se habían tomado un recreo de
Todavía le quedan unas horas de sol al día, tiempo suficiente como para seguir disfrutando de este rato en el que además aproveché para sentarme a escribir.
Ya no se si escribir me gusta por lo que se me ocurre escribir, por lo general son cosas que fluyen directamente de mi mente casi sin proceso previo, o porque simplemente me hace bien. Creo que son en porcentajes similares ambas.
Así también es como empiezo a escribir algo que desconozco, tal vez porque me guste jugar con la naturaleza de las cosas que nos pasan en
Dentro de mayoría de los misterios de la mente humana, uno es cómo reacciona ante estas situaciones, y esta no está sola, ya que la acompañan las emociones que se encarnan como experiencias recolectadas de la vida, del día a día.
Es entonces donde paro el tiempo para dejar una huella escrita, en un simple momento de paz.
En este momento me acuerdo el dicho ese que dice como los pájaros, que cantan sin pensar en que no tiene que comer al otro día. Bueno, claro que si lo analizamos, los pájaros no necesitan un departamento, comprar comida o medicamentos o hasta un teléfono para llamar a sus amigos, jeje. Pero bueno, se entiende que hay que copiarse de ciertas filosofías de vida un poco más parecidas a ellas que a un mundo de alienes, porque al final pasamos el año 2000 y los alienados somos nosotros cada vez más afuera de la naturaleza del mundo. Creo que como toda revolución evolutiva hay parte de un caos natural hasta encontrar un equilibrio y mientras tanto nos encontramos en un gran experimento de prueba y error de la misma sociedad y de la sociedad con el resto del mundo. Creo que me fui ahí, a la parte del mástil más alto del barco (dícese carajo).
También me doy cuenta que lo que me permite tener estos momentos de retrospección son los mementos de soledad auto-impuestos, que si uno los aprovecha, nunca son tan solitarios, porque me tengo a mi y a vos que estás leyendo esto, aunque en un tiempo distinto, está igual detenido como el instante en el que yo empecé a escribirlo para compartirlo con vos, mi anónimo, atemporal e invisible acompañante.




